Manuel Martín

Blog personal

En la soledad de la noche

Es en soledad, en la soledad de la noche, cuando a mi cabeza le da por dar más vueltas que de costumbre. Cuando la ciudad descansa. O se emborracha. O se dedica a otros menesteres reservados sólo a los más afortunados. Entre calada y calada. Entre boletín y boletín informativo. Una mezcla de tranquilidad y estrés recorre tu cuerpo. De repente, todo se para. Desconexión.

Luces, ruido, sirenas y oscuridad. Sobre todo oscuridad. La noche siempre enmascara una falsa calma si no estás dentro de ella. Y además, debilita los corazones (Ismael Serrano dixit).

Te sientes solo. Libre. Reflexionas e intentas saber en qué momento has llegado ahí y porqué. Cuatro años atrás, cuando ni siquiera sabías coger el metro o el autobús en la capital, te imaginabas en aquella terraza, en ese mismo edificio haciendo lo que exactamente estabas haciendo en ese momento. Y no, no era a fumar. Un torrente de sensaciones te atraviesa y por mucho que lo piensas, hay cosas que no te explicas.

Lo mismo ocurre cuando la luz del estudio se pone en rojo. Tienes el micro abierto. Es extraño, e incluso, quizás presuntuoso, que un recién llegado hable de esto, pero creo que no hace falta ser una estrella de la radio para saber que es algo diferente.

Quién te iba a decir a ti al partir de casa, entre aquellas lágrimas que tu madre intentaba esconder, que un 22 de julio a las cuatro y seis de la mañana, Madrid iba a estar a tus pies. Que incluso creerías que sólo con extender la mano, podrías tocar las cuatro torres buque insignia del skyline madrileño. Y Colón. Y Torre España. Y el faro de Moncloa. Y…

Sin embargo el cigarro se acaba. Hay que volver. Esta vez no es la soledad de la noche, sino la soledad del ordenador lo que te acompaña. Toca dejar de pensar. Dejar de pensar que eres capaz de echar a volar desde esa octava planta y recorrer las calles sin desgastar las suelas de tus maltrechas zapatillas.

*** Si alguien ha llegado hasta aquí, un regalito. La foto es en otro momento también bueno para la reflexión como es un amanecer.

Anuncios

Un comentario el “En la soledad de la noche

  1. cruzavias
    23 julio, 2012

    Muy evocador. Pasé mucho tiempo de mi último año y medio en Madrid, viniendo de Andalucía, acojonado por trenes y metros y la enormidad de todo. Asombrado por las multitudes y las mezclas, lo hice todo por amor, y el amor quedó roto y me tocó volver a mi ciudad del sur, casi como un pueblo. Extraña mezcla de nostalgia y apatía. Me gustó tu artículo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada el 22 julio, 2012 por en Personal.
A %d blogueros les gusta esto: