Hoy, 18 de enero se cumplen tres años desde la desaparición deportiva del Club Deportivo Logroñés. Mi equipo. Aquel con el que descubrí lo que era el fútbol. Desde mi infancia, Las Gaunas, ese estadio ahora convertido en parque y viviendas, era un lugar de peregrinaje cada quince días.
Era muy joven, un poco más que en la actualidad. Mi padre, palentino de nacimiento, cántabro de sentimiento y riojano de adopción, era el que me llevaba al fútbol. No era su equipo (él es del Racing), pero con el paso de los años acabó cogiéndole simpatía. Además, era amigo personal de Abadía. Sí, el ‘Tato Abadía’. Echaban la partida juntos muchas tardes. Para mí eso era lo más. El bueno de Agustín todavía me debe una camiseta que me prometió cuando estábamos en primera. Creo que nunca la veré. Sigue leyendo

